19 de septiembre de 2014

VIAJEMOS a MALLORCA

Cuna de olivares, buenos vinos, sol y gente trabajadora,  fuerte y austera, es la mayor isla del archipiélago de las Baleares, comparte junto con Menorca, Ibiza y Formentera historia, tradiciones, gastronomía y turismo de alto nivel. En un territorio que no supera los cincuenta kilómetros de lado presenta las variaciones del clima mediterráneo desde las alturas de la agreste Sierra de Tramuntana por el noroeste, la fértil llanura central y las sierras del Levante, Felanich y Santañy al este. 

Para llegar a Mallorca se pueden aprovechar los ferrys que salen de Barcelona y de Valencia y en una noche nos llevan de una ciudad a otra.  También podemos elegir los vuelos que en treinta minutos nos dejan a pocos kilómetros de Palma. En el aeropuerto están todas las rentadoras de autos, con ofertas muy tentadoras. Les recomiendo alquilar un auto, porque es la mejor forma de recorrer la isla y todos sus encantadores lugares; eso sí, no se dejen llevar con las ofertas de tanque lleno, pues no llegan a gastar la mitad en tres días. Lo bueno de alquilar coche, es que si recorren los trayectos hasta que se terminan las carreteras, al final de la jornada, toman la excelente autopista central y en media hora están de nuevo en el hotel en Palma.
En verano es un centro turístico internacional donde predomina la presencia de alemanes, suecos y noruegos. En media estación se recorre con mayor comodidad y dependiendo del clima pueden tener muy buenas jornadas de playa.

MALLORCA DIA POR DIA
Para recorrer Mallorca es ideal alquilar un auto

DIA 1
LUGAR
HORARIO
CIERRA
Catedral de Palma
De 10.00 a 17.30 de L a V, los S hasta las 14.15
Domingos servicios
Paseo Marítimo
Paseo público

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Palacio de la Almudaina
De 10.00 a 18.00 M a D en verano hasta las 20.00              9 €
Lunes
Barrio Antiguo
Espacio público

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Patios Mallorquines
Recorrer el Barrio antiguo o consultar oficinas de turismo.
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Castillo de Bellver
De 10.00 a 17.00 M a D, hasta  las 18.00 en verano              2,50 €
Lunes
Baños Árabes
De 09.30 a 19.00
2 €
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Iglesia de Santa Eulalia
08.00 a 12.30 y de 17.30 a 20.30
Gratuito
Domingos servicios
La Lonja
Abierto solo durante las exposiciones
Domingos y Lunes

DIA 2
LUGAR
HORARIO
CIERRA
Algaida y Manacor
Espacios públicos

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Cuevas del Drach
10.45 a 15.30 y de 10.00 a 17.00 en verano                                    12 €
25 Dic y 01 Ene
Playas
Espacios públicos

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Capdepera
Pueblo - Espacios públicos

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DIA 3 
LUGAR
HORARIO
CIERRA
Valdemosa
Pueblo - Espacios públicos

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La Cartuja
09.30 a 15.30 y en verano hasta las 19.00, D hasta las 13.00      7 €
Feriados y D Dic - Ene
Soller
Pueblo - Espacios públicos
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La Sierra Tramontana
Espacios públicos

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Pollenza
Pueblo - Espacios públicos

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Cabo Formentor
Espacios públicos

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Palma de Mallorca
A pesar de ser la capital de la comunidad autónoma de las Islas Baleares, esta hermosa y populosa ciudad de casi medio millón de habitantes, no pierde el encanto de un centro turístico cargado de historia, con su hermosa Catedral en la que trabajó el maestro Joaquín Torres García, sus castillos, centro histórico, encantadores patios y excelentes restaurantes.
Cautiva al visitante el clima de tranquilidad, el orden y limpieza de sus calles y avenidas. Fundada como un puerto y ciudadela romana en 123 a.C., pasó por diferentes épocas de ocupación germánica y musulmana hasta ser reconquistada por el Rey cristiano Jaime I de Aragón en el 1229.

Catedral de Palma

La Catedral de Santa María de Palma de Mallorca, también llamada Catedral del mar, del espacio, de la luz, de la eucaristía o simplemente La Seu. Cada uno de estos nombres merecidamente asignado por el consenso de los feligreses que la frecuentan.
Sus ábsides conforman el conjunto eucarístico más grande del mundo, combinando estilos bien diferentes y que sin embargo no desentonan con la espiritualidad del Templo. Entre los vitrales resalta el gran rosetón detrás del altar, con una superficie de más de 150 metros cuadrados representa la estrella de David. Gaudí trabajó en las reformas de principios de siglo aportando el pulpito, baldaquino, el nuevo coro y algunos de los vitrales, en los que colaboró el maestro uruguayo Joaquín Torres García.     
Otro elemento sorprendente es la nueva concepción de la Capilla del Santísimo, que en el ala derecha de la catedral llevó adelante el arquitecto Miquel Barceló, la cubierta de cerámica que recubre esta capilla transporta a la Jerusalén de los milagros conformado un conjunto de esculturas que difiere totalmente de los otros altares y no por ello desentona. 
Las reliquias y los hermosos relicarios del museo de la catedral, ubicados en tres salas, una de las cuales era la antigua sacristía, constituyen una visita por si solos, sobre los cuales se han escrito libros con sus historias de profundo significado religioso, espiritual y cultural.

Palacio de la Almudaina
También llamado el alcázar real de Palma de Mallorca, actual sede para las ceremonias reales de verano, se encuentra frente a la Catedral. La construcción musulmana original del siglo XIII fue modificada el siglo siguiente por el Rey cristiano Jaime I. La familia real española habita el palacio de Marivent durante el verano, que no se encuentra abierto al público. Se visitan en la Almudaina el patio del Rey o de Honor, la capilla gótica de Santa Ana del siglo XIV, el patio de la Reina, el Salón del Trono, los baños árabes, tapices, muebles y armaduras de diferentes épocas; así como exposiciones itinerantes de arte e historia.

Paseo Marítimo
Este paseo dominado por el azul intenso del mediterráneo, está delineado por la costanera Gabriel Roca, que recorre la costa del puerto y del Parque del Mar, frente a la Catedral, prolongándose por cinco kilómetros. Aquí se encuentran los grandes hoteles, pubs y clubes nocturnos, algunos ubicados en los viejos molinos de viento de la ciudad, tiendas y cafés.
El Parque del Mar con su enorme estanque de agua salada, ganado al mar con la construcción de la autopista y el paseo marítimo en la década de 1970 presenta excelentes cafés, áreas verdes, palmeras y aire de mar. La vista que domina desde la explanada de la Catedral y desde el Palacio de la Almudaina refleja el espíritu marítimo que inevitablemente tuvo Mallorca al encontrarse en medio de las rutas migratorias que desde África llegaban a Europa.

Barrio Antiguo
Si comenzamos la visita por la Plaza España y por el parque de las estaciones, ya tendremos referido el lugar donde salen los trenes y ómnibus para visitar el interior de la isla. Circunvalado por el ensanche de las avenidas que ocupaban las antiguas murallas romanas y por el Parque del Mar al sur, en el Barrio Antiguo se encuentran las principales residencias de las familias adineradas de Mallorca. En carroza de caballos se pueden recorrer el Palacio Episcopal, el Hospital de Sant Pere y Sant Bernat, los restos de la muralla romana y algunas de las puertas que se han preservado; los Huertos del Rey, hermosos jardines con fuentes incorporados a los espacios públicos, el Paseo del Borne sobre el antiguo Torrente de la Riera, el palacio barroco Can Solleric y las hermosas casas antiguas que testimonian su pasado y que valen la pena recorrer. Matizadas en los bares de tapas que encontramos en todo el recorrido.

Los Patios Mallorquines
Los patios de las casas señoriales constituían un exponente importante del status social y un rasgo diferenciador de la arquitectura de Mallorca. El origen se ubica en las casas medievales catalanas con influencia italiana donde los patios eran el centro de la vida de la casa y hacia donde se orientaban las habitaciones. Hay buenos recorridos guiados que llevan a los principales patios habilitados a la visita. Otro elemento característico de éstas construcciones es el Arco Carpanel, arco rebajado mediante la combinación de varias circunferencias, su aspecto refinado y su origen de finales del gótico llevó a su imposición en estos recintos.

Castillo de Bellver

Este imponente y hermoso castillo medieval, data de principios del siglo XIV y se conserva en perfecto estado en medio de un parque que, desde sus alturas, permite una bellísima vista del puerto, la ciudad, los comienzos de la sierra Tramontana y la Pla o planicie de Mallorca. Su interior circular contiene en la primera planta un museo que testimonia la historia de Palma de Mallorca desde los primeros restos paleolíticos, hasta las diferentes dominaciones que se sucedieron en su historia.
De su empleo palaciego se conservan las habitaciones de la planta superior que han sido reacondicionadas, así como también la sala del trono. Las construcciones de uso militar están en perfecto estado debido a los sucesivos trabajos de remodelación las torres, almenas y el foso circundante. Es uno de los lugares imprescindibles para visitar.

Baños Árabes
Internándonos por la intrincadas callecitas del barrio antiguo y siguiendo las señales, llegamos a este pequeño predio que conserva una de las pocas muestras de arquitectura árabe de Palma.
La sala de baños calientes es un espacio cerrado, con doce columnas, que era calentado a leña por debajo. Los baños fríos, posiblemente del siglo XI se han perdido.
Los árabes construyeron aquí, sobre los restos romanos, la ciudad de Madina Mayurqa, canalizaron los ríos, crearon el sistema hidráulico que alimentaba residencias y huertas y construyeron el palacio de La Almudaina.

Iglesia Santa Eulalia
Esta antigua y muy bien conservada iglesia fue construida, junto con la de San Miguel, inmediatamente después de la reconquista en 1229, repartiéndose entre las dos parroquias toda la ciudad. Aquí fue coronado el Rey Jaime II en el 1276. Sus luminosos vitrales junto con sus tres naves, que siguen el estilo gótico catalán, presiden el altar mayor. La capilla más visitada es la del Cristo de la Conquista, que conserva la talla de madera obsequiada por el Papa Inocencio III al Rey de Aragón y traída en la expedición de reconquista de Mallorca.

La Lonja
Construida a principios del siglo XV por Guillem Sagrera, este edificio, excelente
obra del gótico civil funcionaba como la sede del colegio de mercaderes y no como un mercado, empleo que popularmente se le atribuye. En ese entonces la importantísima actividad comercial del puerto requirió este lugar para llevar a cabo las transacciones comerciales. En el interior las llaves o claves de las bóvedas lucen los escudos de las coronas de Aragón y de Mallorca. En la entrada un Ángel guarda el acceso sobre el parteluz de la puerta principal. En la actualidad se emplea como sala de exposiciones para muestras de arte.
La ruta hacia el este: Algaida
Muchos mundos a muy poca distancia, esa es la imagen que mejor describe las sorpresas que paso a paso vamos encontrando al recorrer Mallorca. A la salida de Palma por la ruta Ma-15 y bajo el intenso movimiento del aeropuerto, el tercero de España, el paisaje de molinos antiguos nos trae reminiscencias de Castilla La Mancha. La romántica silueta de estos mudos testigos del paso del tiempo y de la evolución de la tecnología definen un entorno que se niega a olvidar el duro pasado de intenso trabajo. En medio de la planicie y a 22 kilómetros de Palma, encontramos al pueblito de Algaida, de apretadas calles y construcciones de piedra. Siguiendo por la ruta encontramos fábricas de cristal, donde se ofrecen excelentes piezas para todos los gustos, así como también fábricas de velas, muebles de madera y chacinería de producción artesanal.

      Manacor
          Visitamos Manacor y no estaba Rafael Nadal, ¡que decepción!, ni tanto; a menos que el gran tenista estuviera detrás del mostrador de las famosas fábricas de perlas era imposible que lo cruzáramos, ya que fueron los lugares excluyentes en los que pasamos nuestras horas en la ciudad.
La visita a las fábricas de perlas además de apreciar los procesos de elaboración, nos permitió elegir excelentes obsequios dentro de una variedad increíble. Conversando con otros paseantes en una de la joyerías nos enteramos que en un pueblito, hacia el noreste se estaba llevando a cabo el festival anual medieval, con bailes, representaciones, feria de comidas y productos locales, ni que decir que de inmediato lo agregamos al itinerario.

Cuevas del Drach
Saliendo de Manacor tomamos por el Camino de los Presos y luego por el camino. Son Mas de la Marina hasta Porto Cristo, preciosa cala con su puerto de yates, calles enjardinadas y balcones a la rambla.
Al lado están las Cuevas del Drach, sistema de cuatro cuevas conectadas que recorren 2400 metros bajo la superficie. Excavadas por el mar hace miles de años, conservan un lago interior frente al cual, desde un anfiteatro, se presencia el concierto que los músicos dan desde las chalanas, mientras los remeros llevan a cabo evoluciones y las luces y sombras completan la escenografía natural de profunda espiritualidad, interrumpida en ocasiones por el llanto de algún niño o el murmullo de los irrespetuosos de siempre.

Playas
Siguiendo desde porto Cristo hacia el noreste y continuando por la costa se suceden las calas con sus protegidas playitas de aguas cristalinas. La más grande, de casi dos kilómetros de arena blanca es la Cala Millor, que con sus hoteles y residencias se parece mucho a los balnearios del este de Uruguay. Es uno de los lugares más concurridos del verano mallorquín, ya que cuenta con la certificación de Bandera Azul, otorgada por la organización Mundial de Turismo y el Programa Mundial del Medio Ambiente de las Naciones Unidas, a la buena calidad de sus aguas, resultado sin dudas de una buena gestión ambiental.

Capdepera
Con buen olfato y mejor suerte seguimos los comentarios sobre el festival medieval hasta la ciudad de Capdepera. Cuando llegamos a lo más alto que podíamos arrimar el auto encontramos un estacionamiento ¡gratuito!, joya invaluable en una Europa donde nos cobraron hasta el aire.
El ambiente de fiesta recorría las calles del pueblo, engalanadas con gallardetes, banderas, puestos de comidas tradicionales y escenarios de baile, hasta el castillo de Casteldepedra, ubicado en el punto más alto. En el recorrido, vestidos a la usanza medieval, grupos de cabezudos, gaiteros y bufones alegraban la tardecita entre stands de aceitunas de todas clases, pastelería, charcutería fina, dulces y carnes asadas, todo lo cual se podía regar con buenos vinos, cerveza artesanal, sangría y licores de toda clase.
 En el Castillo, se hilaba con ruecas, se visitaba el museo y se disparaba con arco y flecha, pero el mayor espectáculo era la cetrería, aves de rapiña de todo tipo hacían el deleite de grandes y chicos mientras, en pleno vuelo, obedecían las órdenes de su entrenador o cuando eran exhibidas bajo la carpa de sus dueños.
Desde las alturas de la muralla se llega a apreciar a lo lejos, la isla de Menorca, desde aquí el Rey Jaime I, ahuyentó a los moros encendiendo cientos de fogatas en la noche, simulando poseer un gran ejército. La degustación de comidas tradicionales fue excelente, pero los laureles se los llevó el puesto de yuyos y plantas medicinales, con decenas de cestas pródigas en preparados para todos los males; físicos, del alma y del corazón.

La ruta hacia la Sierra de Tramontana….
           Valdemossa
No se engañen con el agradable clima mediterráneo, para recorrer la Sierra hay que llevar abrigo. Durante el viaje, las vistas que nos regalan las curvas de la ruta Ma-1130, a medida que van ascendiendo se quedan grabadas en la retina. Este precioso pueblo, al que es bueno llegar temprano, tiene excelentes cafés, donde les recomiendo probar los productos de pastelería, especialmente los Coques de Papa, con un buen cortado para hacerle frente al fresco aire de la mañana. No se hagan ilusiones, aquí no hay estacionamiento gratis.

Cartuja de Valdemossa
El viejo monasterio de la Orden de los Cartujos, ha recibido, por su belleza, pureza del aire de la sierra y condiciones de estupendo retiro, la visita y residencia de renombrados escritores, poetas y artistas. Además de Chopin y Geroge Sand que dejaron su huella imborrable, estuvieron allí Rubén Darío y Miguel de Unamuno, entre otros. La excelente conservación del edificio, mobiliario, efectos de la farmacia, celdas, biblioteca y obras de arte, hacen de este lugar una parada obligada en el camino. En la sala de conciertos del palacio Rey Sancho, antigua residencia de los Reyes de Mallorca, se puede asistir durante la visita, a un concierto en vivo de composiciones de Chopin interpretado por los alumnos o profesores del conservatorio local, así como también es posible adquirir el libro de George Sand, “Un Invierno en Mallorca.”

Soller
Continuando por la Ruta Ma-10 y serpenteando por las alturas de la sierra, sobre el mar, llegamos al pueblo de Soller, al que también se puede llegar por tren desde Palma con estaciones intermedias en Son Sardina y Buñola. Soller se encuentra entre las montañas y los huertos de naranjos y olivos milenarios; disfruta de un clima hermoso.
Es ideal detenernos para almorzar frente a la plaza un buen gazpacho y productos del mar mientras vemos pasar el famoso y simpático tranvía que hace el trayecto hasta el puerto. Podemos seguir en auto o tomar el tranvía, lo cierto es que al llegar nos encontramos con que han cerrado al tránsito las calles del pueblito que circundan el puerto y hay que estacionar bastante lejos. Las mejores vistas se tienen desde las elevaciones luego de pasar el puerto, donde también hay unos restaurantes espectaculares, con terrazas sobre los acantilados que terminan en el mar. Sitio ideal para ponerle punto final a Soller y retomar la ruta de la sierra.

Ruta de la Sierra.
Para los que nos gusta manejar en medio de paisajes increíbles este es, el lugar. Bosques, barrancos, picos y valles nos van llevando hacia el Cabo Formentor, aquí más que en ningún otro lugar de la isla es importante anticiparse a las curvas de la ruta con el GPS, adelantándonos con seguridad a los recodos del camino. Los miradores nos aportan los lugares apropiados para tomar las fotos que nos harán recordar esta ruta del cielo. Pasando por Polleza podemos seguir por la ruta 2210 hasta el Cabo Formentor, con aturas de hasta 400 metros y acantilados espectaculares que caen a pico en el mar.

Pollenza

Esta profunda entrada del mar entrega playas muy tranquilas, con aguas que parecen de un estanque, tan cerca del nivel del mar que da la impresión que cualquier ola llegaría facialmente a la costanera. La paz que se percibe es total. 

Si los alcanza la noche,no hay problema, por la autopista Ma-13 en menos de treinta minutos llegarán al hotel en Palma, prontos para salir de tapas y a cenar los excelentes productos del mar que encontramos en los restaurantes de la Avenida Comte de Salient, cerquita de Plaza España y que gracias a la invitación de Marisa fuimos a degustar.

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